Jazz: .Vale la pena transcribir?

Por Olson Joseph

DE LA TRANSCRIPCIÓN Imita, asimila, innova (Clark Terry) Tema bastante controversial, la comunidad de jazz cuenta con ardientes defensores de la transcripción como habilidad que desarrollar para lograr un mejor desempeño en la improvisación; los defensores de la tradición argumentan que sólo por medio de la transcripción uno puede llegar a desarrollar el lenguaje del jazz, los adeptos a la modernidad alegan que se trata de explorar el instrumento y forjarse un lenguaje sin tener que copiar lo que anteriormente se había hecho. Las dos líneas de opinión son respetables, ambas pueden llegar a dar buenos resultados, sin embargo, una combinación resultaría aún más poderosa. Lugar de la transcripción en el jazz El jazz como género musical tiene sus raíces muy fuertemente ancladas en la cultura africana, parte de las costumbres es la transmisión oral de las tradiciones, los conceptos, preceptos. La figura de autoridad en una aldea suele ser el griot(Harnum, 2013), en el África occidental el griot es considerado como un contenedor de la cultura ancestral, representa tanto los ojos como los oídos de los aldeanos y es una persona que dedica parte de su vida en captar la sabiduría de los antepasados para transmitirla a las nuevas generaciones y también para marcar el rumbo del futuro de los aldeanos con base en las tradiciones y los acontecimientos del diario vivir, encontrando la manera de conciliar esas dos líneas de temporalidad. Basada en esta tendencia a la oralidad, el jazz, en su desarrollo, ha seguido el mismo camino, desde King Oliver a Louis Armstrong, pasando por Dizzy Gillespie, Charlie Parker, Thelonius Monk, Miles Davis, Clark Terry hasta Barry Harris. Los personajes anteriormente mencionados no tienen escrito ningún tratado de armonía sin embargo han contribuido a la perpetuidad del género por haber sido mentores, y sus discípulos han llevado la música desde la tradición y han sabido poner su sello en la manera de componer un solo improvisado. Satchmo en la orquesta de King Oliver aprendió sobre la improvisación colectiva, el manejo del swing; de lo que aprendió, confeccionó la figura del solista improvisador, estableciendo un nuevo modelo sin perder el anclaje de la tradición de su mentor. Lester Young fue muy atento a la música de Louis Armstrong, desarrolló un sonido en el saxofón, un concepto melódico que le permitió ser un innovador en su campo, lo cual lo posicionó como modelo y Charlie Parker se nutrió de los solos de Mr. President. Bird, a su vez, exploró las posibilidades y logró dar vida al bebop como manera de abordar la improvisación; Jackie McLean ahondó en la música de Charlie, su empeño le permitió entender y ejecutar sus solos desde la lógica de Parker para posteriormente generar un sonido y un discurso propio; John Coltrane, Wayne Shorter, Sonny Rollins y se podría seguir con toda una genealogía para mostrar como las raíces de los primeros mentores siguen vigentes y presentes en los discursos presentes, como lo dijo Miles Davis: “ No hay forma que uno toque sin hacer algo que Armstrong no haya hecho antes”. La transcripción como tal pierde relevancia si sólo se copia un solo y después se olvida, es como leer un anuncio en el periódico y después de unas horas, uno no se acuerda ni cual fue la compañía que se estaba publicitando. El músico de jazz puede tener dos actitudes hacia la música, escuchar como fan, en este caso sólo se trata de pasar un buen rato con música de fondo, o realmente estudiando los resortes y las fibras del género a través de sus grandes expositores.

Que cada persona esté firme en sus convicciones, dijo el apóstol Pablo.


Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

© 2017 Olson Joseph Todos los derechos reservados.

Sitio creado por Digital Business Intelligence México

  • Black Facebook Icon
  • Black Instagram Icon
  • Black SoundCloud Icon
  • Black Twitter Icon
  • Icono social LinkedIn